La tasa de desocupación alcanzó el 10,6% y afecta a más de dos millones de personas

Fuente: LA NACION - Crédito: Aníbal Greco

La recesión de la economía se hizo sentir en el mundo laboral. El desempleo subió un punto porcentual, y alcanzó un 10,6% en el segundo trimestre del año. Los desocupados, si se proyectan los datos oficiales a la población urbana, superan los dos millones de personas. Esto significa que existen hoy casi 250.000 desempleados más que un año atrás.

La tasa de actividad, aquellos que buscan activamente trabajo, pasó de 46,4% a 47,7%, mientras que la de empleo avanzó de 41,9% a 42,6%, lo que implica que la suba de la desocupación estuvo más ligado al estancamiento del mercado laboral en un contexto de necesidad de más ingresos que a la destrucción de puestos de trabajo. La desocupación demandante, aquellos que tienen trabajo pero tienen que completar sus ingresos, aumentó de 16% a 18,3%. La subocupación pasó de 11,2% a 13,1%, según el Indec.

El salto en la tasa de actividad es mucho más elevado en el caso de las mujeres (pasa de 48,5% a 49,9%) que en los hombres (69,5% a 70,2%). Para especialistas consultados  hubo muchas mujeres que debieron salir a complementar el ingreso hogareño en un contexto de elevada inflación y pérdida de capacidad de compra.

Las ciudades con tasa más elevada de desocupación al segundo trimestre del año fueron: Mar del Plata (13,4%), Gran Córdoba (13,1%) y Salta (12,7%). En términos absolutos, no hubo dudas sobre la urbanización más golpeada: el Gran Buenos Aires, con casi 900.000 personas.

Los números del mercado de trabajo, si bien incluyen el bajo nivel en el que la actividad económica se estaba moviendo pese a una incipiente mejora en algunos sectores, no contemplan la inestabilidad financiera y cambiaria post PASO que cortó ese repunte.

La última encuesta de expectativas netas de contratación de la consultora ManpowerGroup Argentina sobre el cuarto trimestre del año estimaba que de el 82% no esperaba realizar cambios en sus dotaciones, el 4% no sabía si los realizaría, el 8% planeaba aumentar sus nóminas y el 6%, achicarlas. La encuesta se hizo antes de las primarias de agosto.

El último dato comparable publicado por el Indec daba cuenta de una desocupación de 9,6% en el segundo trimestre de 2018, lo que implicaba una cantidad de desempleados de casi 1,8 millones de personas. En el primer trimestre de este año, el desempleo fue de 10,1%. Sin embargo, vale recordar que en el mercado laboral existe una elevada estacionalidad.

En tanto, el último dato del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) indicaba que en junio de 2019 hubo 12.112.788 trabajadores registrados, 172.169 menos que un año atrás (-1,4% en un año). Con relación a mayo, la variación desestacionalizada del total de trabajadores registrados había sido de 0%, según el Ministerio de Producción y Trabajo.

“En principio a nivel agregado los datos muestran que en el segundo trimestre del año la tasa de desocupación aumentó debido a un incremento de la población que busca trabajo y no por reducción de puestos de trabajo. Este comportamiento, junto con el aumento de la subocupación, y por lo mismo, de la población ocupada que busca trabajos, dan cuenta de un estancamiento crónico de la demanda de empleo”, dijo Agustín Salvia, coordinador del Observatorio de la Deuda Social de la UCA.

“Los empleadores, sobre todo la pequeña y mediana empresa, vienen aguantando la crisis perdiendo fondos de reserva, ajustando remuneraciones y horas trabajadas sin llegar todavía al despido o al cierre de establecimientos. Este incluso sería hoy todavía el principal mecanismo que emplea la pequeña empresa para resistir la caída del consumo interno y la recesión. A nivel es sectorial y regional, el comportamiento es muy heterogéneo”, agregó.

“Hay nichos regionales o sectores donde la demanda de empleo aumenta para determinadas actividades, al mismo tiempo que en otras ocurren pérdidas de empleos, mayor precariedad o subocupación”, dijo Salvia y cerró: “El sector informal y segmentos de baja o mediana calificación son los que principalmente sufren la caida de trabajo o nivel de remuneraciones reales. La situación de recesión dicha mucho de ser parecida a la de otras crisis como 2001 y 2002, pero sin duda, por su prolongación está golpeando socialmente más que las últimas que atravesamos en 2014 o 2016, o, incluso 2018”.

“Como en el trimestre pasado, el crecimiento del desempleo sigue siendo de un punto”, afirmó a este medio Nuria Susmel, economista de FIEL. Lo más novedoso es que la tasa de actividad crece fuerte en el caso de las mujeres. Esto significa que en el grupo familiar hay más mujeres o hijas que no estaban en el mercado y que ahora debieron salir a buscar trabajo”, dijo.

Susmel afirmó que la sorprendió la suba de la ocupación en el actual contexto económico, pero señaló que ese crecimiento se dio particularmente en entre los trabajos precarios, o sea, las llamadas “changas”. La informalidad, por caso, subió sólo dos décimas: de 34,3% a 34,5%.

“Estas tasas se desprenden de un hecho no menor. En contexto de crisis, una mayor cantidad de personas migran hacia las ciudades y salen a buscar trabajo, por lo que pasan a formar parte de la Población Económicamente Activa”, indicaron los analistas del Iaraf, Nadín Argañaraz y Bruno Bruno Panighel en un breve informe.

“En este último año bajo análisis creció la población urbana en 562.192 personas, con un consecuente aumento mas que proporcional de la PEA de 630.286 personas, de las cuales consiguieron empleo solo 431.393 personas y el resto (198.893 personas) pasaron a formar parte de la desocupación abierta. El aumento del desempleo se explica por un aumento de la PEA mayor al aumento de las personas que encontraron empleo”, estimaron.

fUENTE INDEC
Please follow and like us:
error

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial
RSS
Facebook
Facebook